domingo, 14 de abril de 2013

¿Planificar? ¿Qué es eso?

Texto escrito el Sabado 6/4 desde Portobelo, Panamá

Uno siempre planea. Bah, prefiero no generalizar. Yo siempre planeo. Cuando inicio algo siempre vislumbro el siguiente paso, siempre imagino un resultado. Creo que es algo natural en el proceder de todos pero no me atrevo a afirmarlo.

Pero mi pasión por hacer planes no le llega ni a los talones a mi afán por desarmarlos. Y así ando en este viaje. Mi primera opción era Sudamérica pero llegué a Panamá y decidí ir al norte. Antes de cruzar la primer frontera cambie de parecer y apunte nuevamente al sur. Intente cruzar a Sudamérica por el Pacífico y finalmente lo haré por el Caribe.

Lo voy a explicar un poco mejor, porque dudo que se entienda. Hace 4 noches me encontraba en Boquete, ese atrapante y pequeño pueblo montañoso del norte de Panamá. Desde ahí pensaba cruzar a Costa Rica para seguir subiendo, pero en un rato de reflexión echado en una hamaca sentí que el llamado de Sudamérica era muy grande y no podía esperar. Así que el miércoles arranque temprano rumbo a la capital para buscar desde allí algún barco que me ayuda a cruzar a destino.

De ese día no quiero recordar mucho porque fue literalmente un día de miércoles. Espere en la ruta durante horas sin conseguir aventón alguno y con la cabeza gacha tuve que recurrir a un bus. A falta de problemas llegue muy tarde a Panamá no conseguí cama en ningún hostal y termine pagando un cuarto privado en un hospedaje, destruyendo mi presupuesto diario.

El jueves fue sin duda mejor. Volvieron los planteos sobre como seguir el viaje y charlando con un suizo y una americana (compañeros de cuarto) decidí que era mejor entrar en acción que seguir pensando sobre la nada misma. Con un pequeño grupo nos fuimos hasta el puerto porque nos habían comentado de un pizza party entre los capitanes de barcos. Allí entable charla con innumerables personajes. El objetivo: conseguir algun barco que vaya para Ecuador (por el lado del pacífico suelen saltear colombia todos los navegantes). En realidad muchas cosas me venían bien porque mis planes como saben tienen poca durabilidad. La imagen que me llevo de esa reunión es imborrable: Una veintena de locos navegantes, viejos lobos de mar, disfrutando de unas cervezas en un punto casi inevitable de su trayecto como es la ciudad de panamá, con miles de historias sobre sus vidas de altamar. Me lleve además dos contactos de dos buenas opciones: un velero a la isla de pascua y otro rumbo a San Blas atravesando el canal de Panamá.

La primera de las alternativas me sedujo lo suficiente para cambiar mis planes una vez más. El barco salía en un mes por lo que tendría tiempo de seguir recorriendo Panamá.
Ayer me vine entonces para las costas caribeñas junto a Edith y Karin, las hermanas austriacas con las que subí el Baru. Ellas buscaban alguna manera de llegar a San Blas eludiendo el paquete turístico, yo buscaba seguir conociendo lugares y de paso averiguar más opciones para el cruce. Si tenía la suerte de ayer de seguro conseguiría algo, aunque la Isla de Pascua tiraba tanto que tampoco puse mucho esfuerzo en la búsqueda hasta esta mañana.

Con Herman, un noruego que conocí en el puerto de Panamá y con el que me reencontré acá en Portobelo, conocimos a un colombiano que salé mañana para Cartagena. Obviamente del lado del Caribe es complicado encontrar un barco no turístico porque en los últimos años se convirtió en la principal ruta de mochileros que cruzan el continente. De repente y sin pensarlo, me encontraba acordando un precio y sellando mi partida hacia suelo sudamericano.

Sí, los planes vuelven a cambiarse y la isla de pascua seguirá esperando (igual aclaro que no era una opción segura, era una posibilidad nomas).

Nos vemos en Cartagena!



3 comentarios:

  1. realmente tus argumentos me hacen el dia!! que buena imagen la de los navegantes... quiero escuchar de los días en el agua!!

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  2. Esta bueno el relato, pero dejaste con muhas ganas de saber mas. Ponete al dia con tus seguidores que estuvimos una semana sin tener nada que leer interesante para sacarnos de la rutina diaria.
    Abrazo.

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  3. Yyyyy!!!!! Estás en Cartagena??? Espero no haberte metido demasiadas expectativas de esa ciudad que tanto me apasiona! DALE pollo contá!!

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