sábado, 16 de marzo de 2013

Buscando el viaje

Pase poco mas de 3 días en la ciudad de Panamá. Fueron algo estáticos, cierto, pero creo haberle encontrado la vuelta en mi última tarde. La tarde en que llegue, la destine a encontrar el hostal que me recomendaron en el aeropuerto y luego a charlar un rato mis compañeros de cuarto hasta que caí dormido.

Segundo día, cita obligada con el canal de Pánama y sus esclusas de miraflores (sino el viejo se enoja jaja). Dejando de lado el museo, donde se puede apreciar la historia de la obra y uno encuentra una explicación para tontos como yo sobre la ingeniera del canal, lo más emocionante fue la evacuación del edificio por principio de incendio, justo después de que desenchufé el calentador de agua para el mate (gracias Pablito, vino de 10!).

Sobre los últimos dos días alguien podrá decir que no los aproveche mucho porque no visité ningún lugar en particular. Me limité a caminar por el casco antiguo, sentarme a leer con vista al Pacífico, aprovechar la famosa terraza del hostal  para conectarme a la PC sin sentir que desperdicio el día, y hasta entablar un par de charlas con personajes particulares como para ir entrando en el ritmo de viaje que busco. Aún me falta. Todavía sigo viviendo en hostels y pagando por el transporte interurbano.

Por eso parto de la ciudad. Me voy a Bocas del toro en busca de mayor tranquilidad y para hacer de esa mi base de proyeccion hacia el viaje que quiero.
Igual voy a volver seguramente en el transcurso del viaje a la capital panameña por la revancha y para seguir enamorándome de su casco antiguo y su diversidad cultural.

Primer y única muestra hasta el momento de que realmente estoy en Panamá

1 comentario:

  1. Sos muy fachero.
    Acá todo sigue igual.
    Solo que hay un poco de envidia.
    Abrazo toro

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