lunes, 11 de marzo de 2013

Mochila cerrada

El día del viaje empezó activo pero tranquilo, tal como estaba pautado. Salí de casa temprano a hacer la recorrida de ultimo momento para conseguir esas cosas que uno había olvidado, y volví bastante más rápido de lo que había pensado.

La recorrida igualmente no paso desapercibida. Depositando unos dolares en el banco, la cajera curiosa me ametrallo a preguntas sobre el viaje. El que di por supuesto de que era el jefe, vino en primer instancia a pedirle a la mina que se apure, pero termino sumandose a la charla y hasta tirando un par de postas: "Al eje cafetero, flaco. Ahí no podes no ir. Y mira que yo no tomo café jamas, soy del mate, pero los paisajes son inigualables". Imperdible el chabon. A todo esto ya iban mas de 5 minutos y la mina seguía contando los billetes, que no eran tantos pero repetía y repetía la cuenta. Cuando finalmente salí, preferí no mirar a la gente de la cola por temor a que me echen mal de ojo.

En el bondi de vuelta a casa me toco escuchar durante diez cuadras a una vieja que puteaba al chofer por que le había cobrado 1,70 en lugar de 1,5. El tipo le explicaba con bastante pedagogía el porque del valor del boleto. La vieja seguía y dale que dale, y el tipo empezó a dejar de lado su perfil docente y se calentó un toque. En ese momento me acorde de que una amiga me contó unos días antes, que por estar hablandole al chofer del bondi, el tipo se distrajo y choco. Con temor de que me pase algo parecido a horas de subirme al avión, me levante, le conté esa historia a la vieja en mis palabras (un tanto agresivas), le dije que no joda más y se callo.

Ya en casa, con las compras de último momento concretadas, con nuevos consejos para el viaje y una colisión evitada, me dispuse a hacer la mochila.
Un par de consejos de mi hermano, otros de un blog y mi firme decisión de viajar liviano, se conjugaron en un resultado grandioso: la mitad de las cosas que había dejado preparadas anoche sobre mi cama para cargar en la mochila, continúan donde las deje.
Con todo cerrado, me cargue la mochila, ajuste las cintas y baje y subí las escaleras un par de veces. Ya estamos! Listo para viajar...

Ah no! puse las alpargatas adentro de la mochila, y bien al fondo!
A sacar todo de vuelta y empezar con esta noble práctica desde casa nomas.

Ahora si, listo para Ezeiza, y mas aún para comer las últimas milanesas de la vieja por un tiempo... Que hambre!

4 comentarios:

  1. Grande Pollooo!!!sos un groso!!!!!exitos!rezo por vos!
    nico sotelo

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  2. POLLO!!! SABE QUE VOY A SER TU FAN NUMERO 1 DEL BLOG. ESO SI, TE PIDO POR FAVOR QUE ME CAMBIES EL TIPO DE LETRA Y EL COLOR. ES BASTANTE INCÓMODO PARA LEER.
    TODA LA SUERTE EN EL VIAJE!!!! Y UN BESO ENORME

    ROSARIO SOLANS.

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  3. No creo que vaya a ser el fan nro 1 (le dejo ese lugar a rosario).
    Pero es indudable que vaya a seguir este blog.
    Llenate de la energía de este planeta (llámese Tierra u Océano)y escriba, escriba y escriba. Que nadie sabe, tal vez de ahí saque una linda poesía y porque, no a su vuelta, le cantamos al planeta con tus mismas letras.

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  4. voy a seguir este blog, gracias a Dios le sacaste la Comic Sans.

    Que grande el pollo!

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